Riesgo · Risk Management

Qué es la gestión de riesgos y cómo se decide qué va primero

En simple

¿Qué riesgos tenemos, cuánto nos pueden afectar y cuáles debemos tratar primero?

  • TérminoGestión de riesgos · Risk Management
  • Lectura9 min de lectura
  • Actualizada14 de octubre de 2026
  • CategoríaRiesgo

La gestión de riesgos es el proceso de identificar, evaluar, tratar y monitorear aquello que puede afectar a la organización. En ciberseguridad tiene una particularidad: casi siempre hay más riesgos identificados que capacidad para tratarlos, así que el valor del proceso no está en la lista, está en el orden.

Por eso la pregunta que suele hacerse al principio —¿podemos eliminar todos los riesgos?— lleva a un callejón sin salida. No se puede, y perseguirlo consume presupuesto sin reducir la exposición donde de verdad importa. La pregunta útil es cuáles tratar primero.

El proceso de gestión de riesgos, paso a paso

El proceso de gestión de riesgos es un ciclo, no un proyecto con fecha de término. La norma ISO 31000 lo describe en estas etapas, y sirve igual para una empresa mediana que para una grande:

Contexto y criterios
Qué se protege, qué es crítico para el negocio y cuánto riesgo está dispuesta a aceptar la empresa. Sin estos criterios, la evaluación posterior no tiene contra qué compararse.
Identificación
Qué podría pasar, por dónde y a qué. Es el momento de cruzar amenazas, vulnerabilidades y activos.
Análisis
Qué tan probable es cada escenario y cuánto costaría si ocurre.
Evaluación
Comparar cada riesgo con los criterios definidos al inicio para decidir cuáles se tratan y en qué orden.
Tratamiento
Mitigar, transferir, evitar o aceptar, con un dueño y un plazo para cada decisión.
Monitoreo y revisión
Verificar que los controles funcionan y volver a evaluar cuando cambia algo relevante.

A lo largo de todo el ciclo corren dos actividades más: comunicar y consultar, con la gerencia y con las áreas que conocen el impacto, y registrar y reportar, que es lo que convierte el proceso en evidencia.

La cadena: amenaza, vulnerabilidad, impacto

Un riesgo no es un hecho aislado, es el resultado de tres cosas que se combinan. Separarlas ayuda a discutirlo sin caer en generalidades.

Amenaza
Lo que podría ocurrir: un ransomware, un error humano, la filtración de una credencial, la caída de un proveedor. Existe independientemente de tu empresa.
Vulnerabilidad
La debilidad que permitiría que esa amenaza prospere: un sistema sin parchar, un acceso sin segundo factor, un respaldo que nadie ha probado restaurar.
Impacto
Lo que le costaría al negocio si ocurre. Se mide en dinero, en horas de operación detenida, en información comprometida y en daño reputacional o regulatorio.

Cómo se prioriza

La forma más usada de ordenar riesgos es cruzar dos variables: qué tan probable es que ocurra y cuánto dolería si ocurre. No es una ciencia exacta y no pretende serlo — su valor está en que obliga a una conversación explícita entre quien conoce la técnica y quien conoce el negocio.

Lo importante de este ejercicio no es la casilla en la que cae cada riesgo, sino que la gerencia pueda explicar por qué se está invirtiendo en una cosa antes que en otra. Una prioridad que no se puede justificar frente a un directorio no sobrevive al primer recorte de presupuesto.

Matriz de probabilidad e impactoLos riesgos se ordenan cruzando qué tan probable es que ocurran con cuánto afectarían al negocio. La esquina de alto impacto y alta probabilidad se trata primero.IMPACTOTratar primeroPlanificarAceptar y monitorearAltoMedioBajoBajaMediaAltaPROBABILIDAD
La casilla exacta importa menos que poder explicar por qué una inversión va antes que otra.

Una vulnerabilidad no es lo mismo que un riesgo

Es la confusión más común. Un escáner puede entregar cientos de vulnerabilidades técnicas, pero una vulnerabilidad en un servidor de pruebas aislado y otra en el sistema que factura no son el mismo problema, aunque el escáner les asigne la misma severidad. El riesgo aparece recién cuando se le suma el contexto del negocio.

Conviene distinguir también dos cosas que suelen confundirse. La gestión de vulnerabilidades es un proceso continuo: descubrir activos, escanear, priorizar, remediar y verificar. Un pentest es una evaluación puntual que comprueba si ciertas vulnerabilidades son realmente explotables. Son complementarios: un pentest no reemplaza un programa de gestión de vulnerabilidades, y un programa sin pruebas ocasionales nunca se valida.

Tratar un riesgo no siempre significa eliminarlo

Hay cuatro decisiones posibles frente a un riesgo, y solo una implica gastar en un control. Se puede mitigar, es decir reducir su probabilidad o su impacto; transferir, por ejemplo mediante un seguro o una cláusula contractual; evitar, dejando de hacer la actividad que lo genera; o aceptar, cuando el costo de tratarlo supera al daño que causaría.

Aceptar un riesgo de forma consciente y documentada es una decisión legítima de gestión. Lo que no es aceptable es asumirlo sin saberlo, que es la situación en la que está la mayoría de las empresas que nunca hizo el ejercicio.

Marcos de referencia para la gestión de riesgos de información

No hace falta inventar el método. Tres marcos lo describen, y son los que citan auditores y clientes grandes:

ISO 31000
La norma general de gestión de riesgos para cualquier organización y cualquier tipo de riesgo. Es la base del ciclo descrito más arriba.
ISO/IEC 27005
Aplica ese mismo enfoque a la seguridad de la información. Es la guía que acompaña a ISO 27001 cuando una empresa tiene que evaluar y tratar sus riesgos para certificarse.
NIST CSF 2.0
Incluye la estrategia de gestión de riesgos dentro de su función Gobernar, como explica la guía de NIST CSF 2.0.

Cómo se conecta con la norma chilena

La gestión de riesgos dejó de ser solo buena práctica. La Ley 21.719 exige medidas técnicas y organizativas proporcionales al riesgo del tratamiento de datos personales, y esa palabra —proporcionales— obliga a haber evaluado el riesgo para poder justificar lo que se implementó y lo que no.

La Ley 21.663 va por el mismo camino desde la operación. Los Operadores de Importancia Vital deben implementar un sistema de gestión de seguridad de la información que determine los riesgos y evalúe su probabilidad e impacto (art. 8°, letra a), y todos los servicios esenciales deben reportar sus incidentes en plazos definidos (art. 9°). Un proveedor no tiene esas obligaciones por ley, pero se las trasladan por contrato. En todos los casos, la matriz de riesgos deja de ser un documento interno y pasa a ser evidencia frente a un tercero.

Dónde suele aparecer primero

Un caso concreto

Una empresa depende por completo de su ERP para facturar y despachar. El riesgo no es simplemente que puedan hackear el ERP: enunciado así, no permite tomar ninguna decisión.

El análisis útil considera qué tan probable es cada escenario, cuánto costaría cada hora sin facturar, qué información quedaría comprometida, cuánto demoraría recuperar el servicio, de qué otros sistemas y proveedores depende, y qué controles ya existen.

Recién con eso sobre la mesa se puede decidir si lo primero es reforzar los accesos, probar la restauración del respaldo o renegociar el acuerdo de servicio con el proveedor del ERP. Las tres son razonables; hacer las tres al mismo tiempo normalmente no lo es.

Lo que la gerencia tiene que decidir

La parte técnica estima probabilidad; el impacto en el negocio solo lo puede valorar la gerencia. Estas son las decisiones que le tocan.

  1. 01

    ¿Qué se considera crítico para esta empresa en particular?

    Un mismo sistema pesa distinto en una pesquera que en un retail. Sin esa definición, la priorización queda en manos de quien corre el escáner.

  2. 02

    ¿Cuál es el umbral de riesgo aceptable?

    Define la línea bajo la cual un riesgo se acepta y se monitorea en vez de tratarse. Sin umbral, toda la matriz parece urgente y nada se cierra.

  3. 03

    ¿Quién es dueño de cada riesgo?

    Cada riesgo priorizado necesita un responsable con nombre y un plazo. Un riesgo sin dueño reaparece idéntico en la revisión del mes siguiente.

  4. 04

    ¿Qué riesgos se aceptan de forma explícita?

    Aceptar un riesgo documentado y firmado es una decisión legítima de gestión. Asumirlo sin saberlo, que es la situación habitual, no lo es.

Cómo lo abordamos en Brumaz

Cómo trabaja Brumaz este concepto

La evaluación de riesgos es el corazón del diagnóstico de Brumaz y lo que produce el roadmap: qué riesgos existen, cuáles importan para este negocio en particular, en qué orden cerrarlos y qué inversión aproximada requiere cada paso. El seguimiento posterior es lo que mantiene esa priorización vigente cuando el contexto cambia.

Ver cómo se construye el roadmap

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Preguntas frecuentes

¿Cada cuánto hay que revisar la matriz de riesgos?
Al menos una vez al año, y siempre que cambie algo relevante: un sistema nuevo, un proveedor crítico, una obligación regulatoria, una fusión o un incidente. Una matriz que no se revisa deja de describir a la empresa en pocos meses y se convierte en un documento de archivo.
¿Se puede hacer sin herramientas caras?
Sí. Las primeras iteraciones de una matriz de riesgos se hacen con entrevistas y una planilla. Las herramientas ayudan cuando el volumen crece y hay que sostener el seguimiento en el tiempo, pero comprar la herramienta antes de tener el proceso es una de las formas más comunes de gastar mal.
¿Quién debería participar?
No solo TI. Un riesgo se evalúa por su impacto en el negocio, y esa parte la conocen operaciones, finanzas y gerencia. El aporte técnico es indispensable para estimar probabilidad y vulnerabilidad, pero una matriz construida únicamente por el área técnica tiende a sobrevalorar lo técnico y subestimar lo operacional.

Este contenido es informativo y no constituye asesoría legal ni técnica personalizada.

Fabián Meza Barrueto

Sobre el autor

Fundador, Brumaz

Once años en redes, infraestructura y seguridad. Esa base técnica es la que sostiene la dirección de riesgo: no recomienda un control que no sepa verificar, ni pide evidencia que no sepa leer.

  • Ingeniero Civil en Telecomunicaciones (Universidad de Concepción)
  • Diplomado en Data Science (Universidad Adolfo Ibáñez)
  • Certificaciones en ciberseguridad y en soluciones Fortinet y WatchGuard
  • Implementador de Sistemas de Gestión Integrados usando Inteligencia Artificial (Diplomados en Ciberseguridad)

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